Quiénes somos

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Somos una colectiva activista, autónoma y feminista, conformada por mujeres, hombres y disidentes sexuales, con distintas experiencias políticas, profesionales y de vida. La Colectiva está formalizada legalmente como asociación civil y mantenemos nuestras actividades gracias al apoyo financiero de fundaciones a favor de los derechos de las mujeres, donaciones nacionales y actividades autogestionarias.

Desde el año 2009 trabajamos de manera voluntaria y comprometida en la democratización del acceso a la información científica sobre aborto y en el manejo comunitario de la salud tanto con organizaciones sociales de base, jóvenes y público en general.

El año 2010, lanzamos públicamente la “Línea Aborto Información Segura 945-411-951”, que viene informando de manera ininterrumpida y gratuita a mujeres mayores de edad, de todo el país, sobre aborto y Misoprostol.

Trabajamos por la salud de las mujeres y en contra de la clandestinidad del aborto.  Estamos en contra de que las mujeres sean criminalizadas por decidir sobre sus cuerpos, su reproducción y sus vidas. Estamos a favor de la maternidad elegida y de las decisiones autónomas.

Por tal motivo, nos encontramos con organizaciones, amigxs, mujeres y hombres que consideran urgente la legalización del aborto en el país y su descriminalización social.

Los derechos en los que nos basamos:

La muerte por complicaciones en aborto es una de las principales causas de mortalidad materna, la  cual puede evitarse y combatirse. El aborto es un procedimiento que puede tener bajos riesgos si se realiza de  manera informada y adecuada.

Tenemos derecho a acceder y difundir información. Todas tenemos derecho a contar con información verídica, conocimiento de causa, y opciones disponibles sobre nuestra salud. Hacer accesible la información sobre aborto y Misoprostol, es luchar contra el aborto inseguro que pone en riesgo la salud y vidas  de las mujeres, especialmente de aquellas más empobrecidas por un sistema desigual. La condición económica no debe ser una barrera para acceder a los medios necesarios para preservar la salud.

Tenemos derecho a gozar del progreso cientí­fico y sus aplicaciones. El uso del misoprostol en aborto es un procedimiento recomendado por organizaciones médicas internacionales como un método seguro para la interrupción de embarazos.

Tenemos derecho a controlar nuestra propia salud y cuerpo, a la salud integral y al disfrute del más alto nivel de salud. El Estado debe legalizar el aborto, para que no tengamos que recurrir a prácticas peligrosas ni ser víctimas del afán de lucro de negocios que se aprovechan de la necesidad de las mujeres y de la hipocresía que mantiene al aborto en la clandestinidad.

Tenemos derecho a decidir. Las mujeres somos libres de decidir si deseamos tener relaciones sexuales y si deseamos tener hijos/as y en qué momento. Ante un embarazo no deseado, los médicos y médicas deben brindarnos información completa, veraz y cientí­ficamente fundamentada sobre las opciones que existen, para decidir libremente.

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