Voz de alerta: ¿Por qué debemos mirar a Chile y EEUU?

Voz de alerta: ¿Por qué debemos mirar a Chile y EEUU?

En los últimos días, las noticias internacionales nos han mostrado una vez más lo poco que hemos avanzando en derechos sexuales y reprodcutivos. En Chile, una mujer fue apresada por practicarse un aborto con Misoprostol, y el doctor que la atendió fue quien realizó la denuncia. Este doctor, como otros profesionales de la salud, está en la obligación de preteger antes de todo la salud de sus pacientes, así como de guardar la confidencialidad médica. Aunque el hecho ha provocado la solidaridad del mismo gobierno chileno con la mujer, esta práctica es totalmente legal en un país donde el aborto es un crimen.

En Estados Unidos, se ha condenado por primera vez a alguien por feticidio. Purvi Patel llegó a la sala de emergencias en pleno proceso de aborto incompleto, y terminó siendo sentenciada a 20 años de prisión. Es alarmante tanto el precedente judicial que implica el caso, así como el uso de pruebas pseudo científicas como “evidencia”: la prueba de flotación se supone puede demostrar que el feto aspiró aire, en otras palabras, respiró, sin embargo su exactitud ha sido cuestionada.

Estos dos casos pueden parecer ajenos, pero no lo son. En Perú, el aborto es ilegal. La mujer que sea declarada culpable de practicarse uno puede ir a la cárcel. Hasta ahora no ha ocurrido, pero no significa que no pasará en el futuro. Sabemos bien, en temas de esta índole y otros, de la influencia que tiene el lobby conservador estadounidense. Que exista una mujer en prisión for feticidio es gravísimo. La idea que la vida del feto está por encima de la de ella, y además que ella es responsable de ésta aunque exista la posibilidad que haya presentado un cuadro médico involuntario, es gravísima. Es colocar bajo los hombros de las mujeres la carga de algo que necesariamente no pueden controlar. El aborto es un tema de salud pública, pero en estos dos casos son la ideología y el cálculo político los que predominan.

En este punto, es importante recordar que en nuestro país toda emergencia de salud DEBE ser atendida por todo establecimiento médico. Todo cuadro médico en el cual corre peligro la salud de la mujer TIENE que ser atendido: no ignorado, no atendido con condiciones (chantajes, sobornos, etcétera), no “derivado” a otros doctores que tampoco las atenderán.

No esperemos a que ocurra lo que vemos en otros países en Perú. Es importante que estemos vigilantes, y hagamos respetar el derecho de las mujeres a la salud, la información y el derecho a la vida.